Volver

Portada » Pruebas » Contacto » DERBI MULHACÉN CAFÉ 125 SCOOTER: ESTILO JUVENIL

Etiquetas

derbi   mulhacén cafe 125  

Top artículos

DERBI MULHACÉN CAFÉ 125 SCOOTER: ESTILO JUVENIL

Viva Scooter nº 019

ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos  Esteve Ripoll  Fotos  Derbi 

1. Derbi Mulhacén Café 1252. Ficha técnica3. Valoración

cerrarEnviar este artículo a un amigo:

Datos de tu amigo:

Tus datos (para poder indicar quién se lo manda):

Combinando el estilo inconfundible de la Mulhacén con una decoración agresiva y unos componentes deportivos en pro de una conducción más alegre, nace la nueva Mulhacén Café 125.

Tecnología actual y gusto por lo clásico conviven en armonía en la Mulhacén Café 125. Heredera de la tradición scrambler, la nueva Derbi es una de esas motos que se ganan la atención de la gente. Hace gala de un diseño conseguido y de unas líneas que no pasarán desapercibidas en su entorno natural: la ciudad. Allí la Derbi se siente cómoda y rápida de reflejos. Con una cúpula de pequeñas proporciones (por ciudad, ningún problema) pero con una pintura de gusto exquisito, esta octavo de litro sabe cómo moverse con estilo. La gama cromática de la Derbi se limita al color café aquí mostrado, que combina acertadamente con los acabados en rojo fuego del semicarenado, cupulín y chasis. Su postura de conducción es una de sus muchas peculiaridades. Los brazos quedan arriba gracias a su ancho manillar, que facilita mucho su maniobrabilidad en parado y el negociado de los virajes. También su escasa altura respecto al suelo (790 mm) será un gran argumento para los usuarios de tallas bajas y para los menos experimentados. Además, su liviano peso (120 kg) la convierte en una opción más manejable en parado que ciertos megascooters.

Respecto a la Derbi Mulhacén 125, esta versión Café añade un plus de deportividad que la marca de Martorelles ha sabido resaltar con acierto. Como principal novedad destaca una nueva horquilla, ahora invertida y firmada por Paioli, y con barras de mayor diámetro (41 mm en lugar de 37 mm). En tramos revirados de carretera pudimos apreciar el notable cambio, en términos de rendimiento, que la suspensión delantera aporta a la Café, que transmite mucha más información en el tren anterior y permite apurar más y con un extra de seguridad en las curvas. En este sentido conviene resaltar que también las llantas han sufrido modificaciones en pro de una deportividad bien entendida. El perfil de los neumáticos es más bajo, pasando las medidas del delantero de 100/90-18” a 100/80-17”. Es decir, que la llanta delantera, realizada en aleación de aluminio, pierde una pulgada y gana en anchura en su perfil. Sin embargo, los neumáticos tailandeses Vee Rubber desmerecen el aplomo y el buen hacer del monocilíndrico de 4 tiempos ya que, a pesar de la mayor agilidad de la Café, su agarre era menor del deseable. Eso sí, por lo menos no eran traicioneros y rápidamente informaban al conductor, en forma de una ligera derrapada, de que el límite estaba cerca.

Tal vez el único punto que no terminó de gustarnos fue el tacto del embrague al buscar el punto muerto ya que el chivato del “Neutral” se encendía antes de que la moto estuviera realmente en punto muerto, ocasionando, lógicamente, que se calase. Para entendernos, hay que pasar por dos suaves “clics” en la palanca de cambio para conseguir el deseado punto muerto. Sabido esto, y obviando la impetuosa luz de punto muerto, subsanamos esta curiosa situación. En otro orden de cosas, conviene destacar que la leva de embrague tiene un tacto muy suave, ideal para no llegar a casa con la mano fatigada por tanto desembragar.
Otro aspecto destacable de la nueva Café es su frenada, sorprendente para tratarse de una 125. El freno delantero consta de un disco de 300 mm (por 280 mm de la Mulhacén) mordido por una pinza radial de cuatro pistones, que detiene de forma segura la moto y ofrece un mordiente muy agradable. En cuanto al trasero, no hay variaciones y se sigue utilizando un disco de 218 mm que cumple sin mayor problema.
Respecto al motor, el verdadero corazón de esta moto, hay que destacar que su rendimiento óptimo empieza a partir de 8.000 rpm. Por debajo de este límite se muestra “dormido” y no empuja con todo su potencial. Este monocilíndrico de 4 válvulas, con doble árbol de levas en cabeza y refrigeración líquida, “pide” ir alto de vueltas, así que la conducción de la Mulhacén Café resulta todavía más excitante. Con sus 15 CV a 9.250 rpm, consigue rebasar los 110 km/h, una velocidad más que suficiente para disfrutar de la carretera. En este sentido, conviene hacer hincapié en que el tacómetro especialmente tiene un desfase de cerca de un segundo, es decir, que tarda un pequeño instante en marcar las rpm.
Esta nueva versión cuenta con un depósito de 13 litros de combustible, dos litros extra de capacidad respecto a la Mulhacén 125, lo que asegura una autonomía superior. La Mulhacén Café 125 ya está a la venta en los concesionarios a un precio de 3.499 euros.

1. Derbi Mulhacén Café 1252. Ficha técnica3. Valoración

Puntúa el artículo
- Puntuación media 3/5 (368 votos)




Para identificar tus comentarios regístrate o accede si ya eres usuario.

Aviso legal - Acerca de - Contacto - Política de privacidad - Mapa Web - MC Ediciones - Passeig Sant Gervasi, 16-20 08022 - BARCELONA