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CUANDO LLEGARON LAS CURVAS...
... el Scarabeo se escapó. Lo comprobamos intercambiando las motos, y ambos probadores constatamos que el Aprilia es más manejable y traza las curvas de forma más intuitiva, aunque deberemos prestar atención de no rozar con el caballete al tomar curvas a derechas. El Beverly Cruiser prefiere rodar a un ritmo más pausado ya que sino se ve perjudicado por ser algo “cabezón”. Además, circulando ligeros apreciamos algunos flaneos nada amigables y unas vibraciones en el manillar que acaban por producirnos hormigueo en las manos.
En el apartado de la frenada, los dos vehículos optan por un sistema bien parecido. Tanto el Piaggio como el Aprilia montan un doble disco delantero de 260 mm y un disco trasero, de 260 mm el Scarabeo y 240 mm el Cruiser. Además, equipan un sistema combinado de frenado mediante el cual la leva izquierda actúa simultáneamente sobre el disco trasero y sobre un pistón del disco anterior. La frenada delantera del Piaggio es curiosamente algo débil y la horquilla, de tarado blando, tiende a hundirse con facilidad. En cambio, la trasera (de acción combinada) cumple más que sobradamente con su función y genera una confianza superior.
El Scarabeo, por su parte, ofrece un tacto más agradable en la frenada delantera. También merece la pena destacar que ninguno de los dos modelos dispone de ABS. Un aspecto que merece una revisión es la suspensión trasera, regulable en precarga en cuatro posiciones. En el caso del Beverly Cruiser, los dos amortiguadores rebotaban en exceso cuando pasábamos por encima de badenes y “levantaban” la moto si abríamos gas cuando todavía estaba inclinada. En el Scarabeo este comportamiento no era tan exagerado pero sí mejorable.
DETALLES DE CALIDAD
Como exponíamos al principio de este artículo, el Beverly Cruiser y el Scarabeo 500ie están en la cima de su categoría. En consecuencia, sus acabados hacen gala de un esmero especial que se aprecia a simple vista. En el caso del Piaggio, es innegable su gusto por una estética retro, de indudable inspiración Vespa. Precisamente, con la Vespa GTV comparte el mismo color y los gruesos puños. Además, carece de cualquier indicador digital.
En el Beverly las agujas se encargan de indicarnos la velocidad, el nivel de gasolina restante y las revoluciones por minuto (algo que no encontraremos en el Scarabeo). Además, cuenta con profusión de cromados plásticos en las tapas de líquido de frenos y en las esferas del tablier de instrumentos. En un principio este acabado irradia admiración pero cuando circulamos con el sol a nuestra espalda el reflejo de los rayos incide en la vista, que llega incluso a cegarse. En definitiva, un detalle más efectista que efectivo.
El Scarabeo, en cambio, no es tan sofisticado pero sí dispone del siempre útil reloj. Además, viene de serie con un antirrobo electrónico con control remoto que también sirve para abrir el asiento. Debajo de éste es donde nos encontramos con una de las mayores diferencias entre los dos modelos. El hueco del Scarabeo sorprende por su forma rectangular y porque puede guardar un casco integral, un maletín de ordenador o unas palas de pádel. Por el contrario, el espacio bajo el asiento del Beverly es decepcionante; ¡no nos cupo ni un jet! Eso sí, dispone de una toma de 12V para cargar el móvil y una luz de cortesía, situada justo donde debería poder alojarse el casco.
CONCLUSIÓN
Sabidas las bondades en cuanto a estabilidad de la rueda alta y la versatilidad de uso que otorga un motor de medio litro, estos dos scooters pueden convertirse en un relevo lógico de las motos de marchas de gama media. Ofrecen prestaciones más que solventes (sin olvidar sus genes de moto automática con el motor basculante) y una comodidad elevada que les permite afrontar viajes largos sin demasiados reparos. El Piaggio tiene unas líneas más clásicas y refinadas y un motor algo más potente y con doble encendido mientras que el Scarabeo es más manejable y dispone de una capacidad de carga notablemente superior. En cuanto a precio, ambas motos se mueven en un margen muy estrecho y los 200 euros que te ahorrarás en el Beverly Cruiser 500 bien merecen ser invertidos en una pantalla parabrisas, de serie en el Scarabeo.
Agradecimientos a Óscar Vall.
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Por fin encuentro una buena prueba de mi modelo, el Scarabeo.
Gracias por este estupendo artículo.
Vaya articulazo.
Sois magníficos.
En mi ciudad todavía no he visto una scarabeo, pero si hay varias Beverly Cruiser, y sus acabados son impactantes. Es ralmente bonita.
Piaggio X8 125
BJ