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Ruta de las Viñas 2008 por el Club Megas de León
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El veintiséis de septiembre, a las tres y media de la tarde, desde la gasolinera de Por fin llegó el gran día. Valdelafuente, los cuatro mosqueteros de Megas de León, SEGURERO a lomos de su Sym 250, MALIBU en Burgman 650, y LOTO y PLUMA ROJA a bordo de sus respectivas Burgman 400 K7, emprendían ilusionados el viaje hacia Vitoria-Gasteiz donde el MC Araba organizaba su tercera concentración: La ruta de las Viñas 2008.
Agradecimientos a Faustino y Luís Tascón del Club Megas de León
Ese mismo día, aunque un poco más tarde, desde León, igualmente, saldrían los diecisiete compañeros del MC León con los que posteriormente compartiríamos experiencias “viñateras” y que convertiría a la representación leonesa en una de las más numerosas.
Por autovía y para hacer honor a nuestros apelativos de “megatorpes” y “todotiesos”, partíamos raudos y a velocidad legal. Una vez realizados los primeros 160 Km., repostábamos sobre las 5 de la tarde, con parada que aprovechamos para intercambiar las primeras experiencias y anécdotas preparatorias. Tan grata y entretenida fue la charla que invertimos media hora en decidirnos a continuar la marcha, tomando enseguida la autopista de peaje de Burgos a Miranda de Ebro y desde allí por autovía hasta Vitoria deseosos de llegar cuanto antes a nuestro destino. Y así, sin mayor novedad, no eran las 7 de la tarde cuando los anfitriones nos daban la bienvenida en el hotel escogido para la concentración, donde una vez identificados y acreditados, con la bolsa conteniendo los obsequios de bienvenida, nos dirigimos a la habitación a tomar posesión de lo que sería nuestro domicilio por dos días. La cena estaba prevista en el Centro Comercial Boulevard a las diez de la noche, pero como las agujas del reloj no marcaban aún las ocho de la tarde, decidimos ir a pie desde el hotel, paseando y tomando unos exquisitos pinchos aderezados con buen vino alavés. Ya en el Centro Comercial, desde la altura, pudimos ver la llegada de la comitiva siendo atractiva la visión de la caravana nocturna “arribando en puerto”.
Después de la cena fuimos a la bolera, que nos sirvió para demostrar que además de andar en moto y pasarlo bien, manejamos los bolos con gran maestría, al menos con la barriga llena. Terminado el “campeonato” muchos que no todos, nos retiramos a nuestros aposentos.
El sábado, después del costoso madrugón y posterior desayuno en el hotel, nos acercamos al Centro Comercial, desde donde a las once de la mañana, partíamos para iniciar la ruta prevista por la organización. Ruta preciosa, por cierto, pasando por las provincias de Álava, Burgos y Vizcaya, pero cuyo punto principal estaba en la subida y posterior descenso del Puerto de Orduña, que con sus catorce paellas (así es como llaman los compañeros de Vitoria a las cerradas curvas del descenso en su parte norte) y su hermoso paisaje, hicieron las delicias de todos nosotros antes de llegar a la bodega que posteriormente visitaríamos, donde quizás algo tarde, sus caldos servían de riego a la gran variedad y cantidad de pinchos que en los platos esperaban su inevitable destino final.
A continuación nos dirigimos hasta Amurrio, aparcando los vehículos a la entrada del Ayuntamiento y tomando asiento en el frontón situado a su espalda, para con más retraso del deseado, resultar reconfortados con unos buenos platos de alubias con sacramentos acompañado de un poquito del exquisito vino de la tierra, además de queso de postre y café. En el propio frontón se obsequió a los clubes asistentes con un bello recuerdo de la concentración, siendo nuestro compañero Julián el encargado de recoger el de nuestro grupo, para, una vez finalizada la entrega, salir con dirección al hotel. La nota negativa corrió a cargo de unos compañeros madrileños del Club Amigos de la Angostura que tuvieron la mala suerte de sufrir un percance que se saldó con serios daños materiales y dos personas hospitalizadas con diversas fracturas, que al menos, celebrémoslo, no les impedirán volver al mundo de las dos ruedas en un relativo breve plazo de tiempo.
Previa a la entrada de la noche, los “Dartamegas de León” junto con Santos y Alberto, del MC Benavente, recorrimos la ruta vinatera sugerida por la organización, coincidiendo una vez más con nuestros compañeros del MC León, aprovechando para intercambiar pareceres, resultando curioso que algunos no nos vemos en nuestra tierra durante meses y sin embargo esta concentración organizada por el MC Araba nos servía de nexo de encuentro. Ya llegaba la grata hora de la cena, si bien, como triste acto previo a la misma, un nuevo disgusto que consistió en que un compañero, al parecer oscense, tuvo un percance con un “mosquito” repartidor de comida china que llevó a la pareja integrante de la concentración al suelo, y si bien al parecer las heridas no revestían gravedad, fue necesaria la asistencia al servicio de urgencias, no existiendo según información “radiomacuto”, mayores consecuencias ni para el piloto del mosquito ni para los compañeros de Huesca. En cualquier caso, desde MEGAS DE LEON expresamos nuestro pesar y solidaridad tanto a todos los heridos de la jornada como a los familiares y amigos de los mismos, pues en mayor o menor medida, no deja de ser para todos un disgusto que deseamos no vuelva a repetirse rogando se haga bueno el dicho de que ““existen dos tipos de moteros, los que se han caído y los que no se caerán nunca””...
Concluida la estupendísima cena, gastronómicamente hablando sin duda la mejor de las “ingestadas” y por cuyo motivo damos las gracias y felicitamos tanto a la organización de Las Viñas 2008 como a la dirección del Restaurante Conde de Álava, nos dirigimos al Pub “Misa de Once”, regando en condiciones la cena yantada y de donde los agraciados se marcharon con el gran número de regalos que se sortearon en el propio establecimiento. Y como no podía ser de otra forma, llegó el triste final. Domingo, desayuno y ruta guiada por la capital y sus alrededores que nos dio la opción de disfrutar de las vistas de tan preciosa ciudad, y a medida que la íbamos saboreando aumentaba nuestro pesar por no disponer de más días para poderla recorrer como merece. Hecha la foto de familia y una vez despedidos de los organizadores, agradeciéndoles efusivamente su trabajo, pundonor, eficacia y hospitalidad, los cuatro compañeros partimos rumbo a nuestra patria chica acompañados de Santos y Alberto, del MC Benavente hasta la bonita localidad de Olmillos de Sasamón, provincia de Burgos, donde MEGAS DE LEON había escogido para la comida del domingo, el Restaurante El Castillo, prosiguiendo los compañeros zamoranos su marcha no quedándose a disfrutar de tan grato momento, por lo que una vez formalizadas las despedidas, con la satisfacción de ver como Fernando Alonso culminaba con éxito la jornada en Singapur con la primera y deseada victoria del año, nos peleábamos con el lechazo y de cuyo envite salimos victoriosos.
A continuación repostamos en Carrión de los Condes descansando otro poquito en los jardines del Parador de San Zoilo aprovechando los últimos rayos de sol de este veranillo de San Miguel que hemos disfrutado todo el fin de semana, prosiguiendo la marcha hasta León, despidiéndonos los cuatro integrantes de MEGAS DE LEON en torno a las seis y media de la tarde con el buen sabor de boca de haber disfrutado de un fin de semana paradisíaco. Con creces mereció la pena la experiencia y sirvan estas letras, tanto de homenaje y agradecimiento al MC Araba, así como de muestra de cariño a los accidentados a los que les deseamos una pronta recuperación. Salimos juntos, volvemos juntos. ¡Alza el rabo León!
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