Casillas Rutas scooter  
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Primera salida del 2009, aunque los que tienen mas gusanillo dieron una pequeña vuelta el 31 para despedirse del año, entre unas cosas y otras la mayoría de la tropa anda liada en estas fechas, pero para el primer fin de semana del nuevo año, el que más y el que menos tiene ganas de dar una vuelta en grupo.
Asomado en la ventana, intentaba deducir como andaría el día, las lluvias de los anteriores días y las nieblas me hacen temer lo peor, pero parece que hoy el tiempo se alía con nosotros un poco. En la churrería los más madrugadores Toni y Pilar que puntuales a las 10 para el desayuno acaban de llegar con su nuevo Burgman 650, y poco más tarde, Rafa, Ana, Gabriel y el Pescailla, y por último Vicente, que ha dejado la 125 para estrenar su K7.
La ruta en un principio consistía en perdernos por la Sierra de San Vicente, pero al final nos acercaríamos a la comunidad vecina de Castilla León para disfrutar de los encantos de la sierra de Gredos. Al final siete máquinas nos ponemos en marcha, tres megascooter y cuatro motos, nos empezamos alejar de la ciudad Toledana dirección a Torrijos, adentrándonos en la zona de castillos, pasando primero por el que custodia el pueblo de Maqueda, conservado perfectamente que hasta hace poco ha sido utilizado como cuartel de la Guardia Civil ( hoy en día está en un nuevo periodo de restauración), y continuando camino, esta vez ya por la N403, nos encontramos de frente con el imponente castillo de Escalona, que se alza sobre un pequeño promontorio protegido por el río Alberche, algo peor conservado que el primero, pero de mucho mayor encanto.
Según nos acercamos a la zona nordeste de la provincia, dejamos las vastas llanuras marrones para adentrarnos en los frondosos bosques de pinares para adentrarnos en tierras Madrileñas hasta Cenicientos, disfrutando de las curvas que nos proporciona el camino. Las lluvias de estos últimos se hace notar al cruzar los pequeños riachuelos que nos acompañan caprichosamente, en nuestros derroteros.
La ausencia de enlatados en la carretera nos permite disfrutar de las magnificas vistas que se divisan según ascendemos por las montañas hasta que un manto blanco nos envuelve, consiguiendo estar por encima de ellas para volver a disfrutar de la luz clara del día, mientras las cimas asoman a duras penas por encima de la alfombra de nueves. Absortos por lo que vamos contemplando, sin darnos cuenta nos acercamos a tierras de la provincia de Ávila, hasta llegar a Casillas, pueblecito esculpido en la propia montaña, que invita a perderse por sus coloridas y singulares callejuelas. En la única tasca de lugar, reponemos fuerzas con un calentito café para calentar el cuerpo del notorio fresco, mientras las risas y los comentarios de la ruta organizada por Alcaen no nos ha dejado indiferentes a ninguno, planificando una vuelta a estas tierras para primavera. Nos acercamos a la una de la mañana y con la idea de llegar a casa a comer, reemprendemos el camino a casa, con las ganas de volver a rutear por las infinitas carreteras disfrutando de nuestras máquinas y de la buena compañía.
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