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Salida Toletvm 2008
Megascooters rutas scooters salidas en moto Toletvm 2008  
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Suena el despertador, el calorcito de la cama en estos días de frio otoñales hace pereza para salir de ella, suena por segunda vez. Un momento de reflexión mientras al mirar de reojo al dichoso aparatito marca las siete y media de la mañana. ¿Qué día es hoy? Jueves, viernes…, el ritmo de las semanas hace que a veces pierda la noción del día en que se vive.
Agradecimientos: P.Carlos, Mary, Fran y Paula (MC Toledo).
La manga de la chaqueta de la moto asoma tímidamente por la puerta del armario, como indicando algo que no termino de caer, mientras lucho por despegar los párpados del ojo. ¡Hasta que…!¿Oyes a que hora has quedado para lo de Toletvm? Los ojos como platos me hacer reaccionar, en veinte minutos estaba intentando arrancar la b650, un giro de llave y... ¡Nada! que no arranca, la dichosa batería se ha descargado, pues a grandes males, grandes remedios, toca sacar a la “vieja gloria”, para los más allegados conocida cariñosamente como la “feber”, la inagotable b250, que con sus 50.000km en el cuerpo, sigue funcionando como el primer día. A las ocho y media, recogía a Cacín procedente de la cercana Getafe en la Puerta de Bisagra, para dirigirnos al hotel Beatriz, base establecida por la organización para este encuentro. Al llegar nos reunimos con el resto de la tropa de Toledo, ya nos esperaban Mariano y Sita, Pedro y Teresa, Jose Antonio y Rosi, Toni y Pilar...
Viejos amigos nos volvemos a encontrar, Paco Sevilla que no se pierde ningún evento, Pedro y Celsa desde tierras Manchegas, Jesús y el resto de compañeros de Albacete, Alicante, Murcia, Vitoria, Andalucía, Madrid…, y nuevas caras para conocer en su primera concentración. Luis Miguel del BurmangSpain Madrid, nos organiza al centenar de motos, para hacia las diez y media empezar la ruta. Una vuelta por el valle para contemplar la bella ciudad Toledana, continuando nuestros derroteros hacia el puerto de Marjaliza, antesala de los montes de Toledo. La estirada serpiente multicolor es enorme, desde los últimos puestos, en las largas rectas no soy capaz de ver a la cabeza de la fila y en lo revirado de la montaña, mientras se contemplan las impresionantes vistas de ambos valles, vas intuyendo lo sinuosos del camino por las silueta de las motos, que van escalando metro a metro el puerto. Salimos del pueblo de los Yébenes y un pequeño percance nos hace aminorar la marcha, por suerte la caída de un compañero ha sido más el susto y el amor propio que otra cosa, más los arañazos en la moto..
En Orgaz, pueblecito custodiado en su interior por su castillo fuertemente amurallado, nos esperaban para ir a tomar un inagotable aperitivo con refrigerio y viandas que parecía que no tenía fin. Momento idóneo para ir a casa, aparcar la moto y sacar al enlatado para que la más peque de nuestro club Paula que con seis mesecitos, empiece a conocer ¿Quién sabe? si a sus futuros compañeros de ruta Hacia las dos y media llegamos al almuerzo en el nuevo edificio de información, cuyo nombre ha servido para bautizar a esta concentración, Toletvm, con exposiciones e información de la ciudad y de la comunidad para el visitante, con la figura del Quijote como insignia del viajero.. En su interior no tenían preparadas las mesas en la que nos podíamos sentar a nuestro gusto, y saciar el apetito. De primero entrantes variados y de segundo carne con guarnición, mientras el que más y el menos va charlando con unos y con otros, disfrutando de la sobremesa, hasta el momento de la primera foto familiar. Por la tarde, tiempo libre, algunos aprovechan para un merecido sueñecito, otros para perderse por las callejéales del casco viejo de la antaña ciudad Imperial, y para los que ya nos la conocemos un poco, después de algunos años viviendo entre sus murallas, seguimos conversando con un café en la terraza de un cigarral, típico Toledano, con vistas relajadas a la zona antigua, bordeada por el discurrir del rito Tajo. Sobre las nueve, regresamos al hotel mientras hacíamos tiempo para la cena. Ubicados en mesas redondas identificando a los diferentes clubes en cada una de ellas, rodeaban las viandas del buffet libre para los asistentes, y mientras para amenizar la cena, se celebraba el sorteo de mochilas, cazadoras. A los menos afortunados, nos conformamos con un obsequio recordatorio de la reunión. Hacia la media noche, la fiesta continuaba, esta vez en la discoteca del hotel para mover el cuerpo y quemar las calorías poco antes adquiridas, y mientras algunos no paran de bailar, otros a casa, que para la peque ha sido un buen día de emociones.
El domingo, bien de mañana, el frenesí del movimiento a las motos es continuo, las maletas repletas, si ya venían justas de espacio, ahora es una obra de ingeniería conseguir meterlas en los huecos, el que más y el que menos va encontrando con esfuerzo ese espacio necesario. Hacia las diez de la mañana escoltados por la policía municipal, nos guiaron por el entresijos de callejuelas del casco hasta llegar a la Catedral, donde aparcamos para realizar la foto de cierre de Toletvm 2008. Y como es habitual todo lo bueno y divertido dura poco, o más bien se pasa demasiado deprisa, siendo el momento de las despedidas hasta el próximo evento en el que muchos nos volvamos a reencontrar.
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