Volver

Portada » Pruebas » Pruebas » Test Gran Turismo: Yamaha Majesty 400

Top artículos

Test Gran Turismo: Yamaha Majesty 400

Viva Scooter nº 034

ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos  Jordi Bonany  Fotos  Jordi Bonany 

cerrarEnviar este artículo a un amigo:

Datos de tu amigo:

Tus datos (para poder indicar quién se lo manda):

  1. Yamaha Majesty 400
  2. La ruta: salida curvero-cultural
  3. Ficha técnica

Tenía unas ganas especiales de probar este Majesty “Full Equip”, ya que la versión Standard me había dejado muy buen sabor de boca y deseaba saber como reaccionaría dinámicamente este en las mismas circunstancias, me te nía intrigado como afectarían a su aerodinámica la maleta trasera y su parabrisas más alto, seguid leyendo y lo averiguareis.

Yamaha Majesty 400Cuando lo recogí en el parking de la redacción tuve la sensación de ver a un viejo amigo que había crecido y engordado un poquito, eso fue debido al color blanco de toda su carrocería (incluida su maleta para dos cascos), y luego a los añadidos laterales que tiene su escudo frontal, todo ello contribuye a la sensación de que este Majesty es mayor que el Standard, pero en el fondo es sólo eso, una sensación, ya que por lo demás es tan ágil de conducir como siempre, el asiento y el manillar están en el mismo sitio, eso sí la pantalla, considerablemente más alta molesta lo suyo, ya que se acaba justo en el horizonte de tu campo de visión, ya midas 183 ctm. como yo o 172 como otros a los que dejé probar este mega GT con mayúsculas, pero vamos al grano:


En autopista


Es muy cómodo, de los que más, es grande, su asiento en la zona del pasajero es amplio y largo, y por lo tanto su habitabilidad es muy buena para los dos ocupantes y su pantalla más alta y un poco estrecha y escudo ampliado con deflectores laterales añadidos protegen del viento y del frío de forma muy correcta, además, su motor ofrece un buen par y prestaciones considerables, todo ello te anima a empezar a hacer kilómetros con él. En este terreno, el Majesty “Full Equip” se muestra impecable, con una buena aceleración, el nivel de vibraciones prácticamente nulo, el nivel sonoro del motor desaparece con el ruido del viento y como de vibraciones…nada de nada…pues eso, super agradable circular con él por autopista. El viento apenas te indica que estás circulando a alta velocidad y del frío ni te acuerdas dentro de la protección del escudo frontal ahora ampliado. Goza de una correcta autonomía (casi 285 km). El pasajero tiene pocas quejas en este sentido, ya que su asiento es amplio y cómodo, en él puede variar la posición de sus posaderas tantas veces como lo crea necesario, pero se queda un poco alejado del conductor, lo cual crea rebufos entre la espalda del conductor y el pecho del pasajero, esto, y la dureza y poco espumado de su zona del asiento, junto con la excesiva amplitud del mismo en la zona donde sus piernas descienden hacia las plataformas, empañan un poquito la perfecta comodidad que debería disfrutar el segundo de a bordo.... Como habréis adivinado ha puntuado alto en el territorio de las grandes ruteras, un Notable alto para el Majesty, conseguido por su nueva pantalla y deflectores y su respaldo lumbar para el pasajero).

En la nacional


En este tipo de carreteras, donde circulas a velocidades más moderadas, la buena aceleración de la que hace gala este monocilíndrico se une a su comodidad natural para ofrecerte una ruta sin sobresaltos y con un amplio margen para adelantamientos apurados, si a esto le añades unos frenos muy adecuados a su peso y velocidad, conseguiremos un estupendo tragamillas, seguro, cómodo y lo suficientemente manejable entre curvas. Incluso en curvas de alta velocidad (más de 120 km/h.) donde, estando en plena inclinación prolongada, las suspensiones adecuadas para la máquina que estamos analizando se suman a su larga y baja estructura para ofrecerte la sensación de seguridad propia de cualquier tragamillas que se precie (estamos hablando siempre de una conducción turística, después de todo esto es un Test-Gran-Turismo y el Majesty “Full Equip” es un auténtico GT, sin concesiones). En las nacionales de nuestro país la nota del Yamaha Majesty se mantiene inalterada, un Notable.

En comarcales


En este tipo de carreteras es donde más dudas me inspiraba el Majesty, su pantalla alta incordiando en el horizonte de mi visión y su maleta trasera no son buenos amigos de conducir a saco por curvas enlazadas, o esto es lo que yo creía, sin embargo la realidad del test me demostró, una vez más, que nuca debes afrontar situaciones de este tipo con ideas preconcebidas, os cuento. La pantalla si que molestó lo suyo en mi ángulo de visión, por lo menos hasta que decidí cambiar mi posición de conducción y adoptar una postura más adelantada, más al ataque y más erguida, claro, al cargar más peso delante y estar con el cuerpo más vertical, desaparecieron al mismo tiempo las inseguridades del tren delantero (muy propias de megas GT japoneses, en los que conduces tan espatarrado y que cargan tanto peso detrás) y las dificultades de visión de la pantalla, pues esta quedó, por fin, por debajo de mi horizonte, Maravillosos, empecé a empalmar curvitas como un poseso, a gusto y muy seguro. Bien. En lo referente a la maleta, me olvidé de ella a los dos minutos de negociar curvas, no es un ligero ruedas altas en este tipo de carreteras, pero cumple bien su función de tragamillas ofreciéndote una conducción precisa, segura y confortable y como permite sobradamente desplazar tu cuerpo hacia delante, disfrutas de una precisión en la rueda delantera que nada tiene que envidiarle al más deportivo de los scooters de ruedas altas. Su centro de gravedad relativamente bajo ayuda a aplomar el Mega y te lo pega al suelo de forma muy eficaz. Aquí la nota del Majesty es: un Bien más que sobrado.

Puntúa el artículo
- Puntuación media 3/5 (105 votos)




Para identificar tus comentarios regístrate o accede si ya eres usuario.

Aviso legal - Acerca de - Contacto - Política de privacidad - Mapa Web - MC Ediciones - Passeig Sant Gervasi, 16-20 08022 - BARCELONA