Galería de fotos:
UN DÍA DE MOTOS
ComentarEnviar a un amigoImprimir
1. Salida a Toledo2. Más información
Salida atípica del MC Toledo ya que fue protagonizada por pocos miembros, pero la diversión nunca falló.
Agradecimentos: P.Carlos y Mary Fran
Poco a poco, volvemos a retomar las viejas costumbres. Se fue el verano, con las grandes concentraciones, las vacaciones, los días largos, el calorcito y sin darnos cuenta nos llega el otoño, aunque tampoco nos podemos quejar del buen tiempo que nos está acompañando, donde se terminan de dar los últimos coletazos de las reuniones de las dos ruedas.
Por Toledo, el que más y el que menos anda aún entretenido. Unos de vacaciones disfrutando en Estoril... ¡No sé como lo hacen! Los compañeros de Aranjuez currando a tope el fin de semana, que los negocios son los negocios. ¡Lo que me extraña que Ramón y Pablo sepan el significado de currar, je, je! Desde Torrijos, Mely y Gregorio no tienen ni un segundo libre por estas fechas casi terminando el año, ni los fines de semana, ¡Para lo que era él! Todo el santo día, subido en la moto... ¡Hasta para comer!
Al final, sólo quedamos Mariano y un servidor para quitar las telarañas al scooter. Un tiempo estupendo te invita a estar más tiempo fuera de casa, y para lo poco normal que son los 25 graditos en octubre por estas tierras de la meseta no dudamos en ponernos equipación de verano; cargar de gasolina las dos burgman 650 bicolor (una roja y la otra negra) y perdernos por los caminos y carreteras secundarias. Tomamos la nacional 401, buen ritmito, mucha recta y un paisaje monótono; visualmente poco agradecido, nos acompaña en nuestros primeros tramos.
Roto, cuando cruzamos por los pintorescos pueblecitos, con el encanto de sus antiguas plazas, custodiadas por viejas iglesias, hoy en día, de interés artístico en la infinidad de guías turísticas, que encontramos en la multitud de oficinas de información y turismo de la región.
Poco a poco, devorando kilómetros. Sin darnos cuenta, vamos dejando a nuestras espaldas, los secos campos. También ya empiezan a salpicar el terreno tímidamente las encinas y arbustos. Llegamos a Ventas con Peñaguilera, uno de los últimos pueblos antes de introducirnos en los Montes de Toledo por su parte más oriental. ¡Buena zona, para degustar ricas viandas a base de excelente carne de caza, sobre todo en sus especialidades de ciervo. Aconsejable es disfrutar de tan exquisitas raciones. Continuamos camino, alejándonos de las sosas rectas, para adentrarnos en las juguetonas curvas, ruta idónea para las motos más deportivas, que con sus rodillas van dibujando el trazado de la carretera mientras les da tiempo a saludarnos bajando vertiginosamente el puerto del Milagro.
Nosotros con mucha menos prisa, jugueteamos con lo revirado del camino, sin que dejen de pasar a nuestro lado motos y más motos. Todo lo bueno termina y después de disfrutar con tanta curvita, llegamos a una de las paradas obligatorias de los amantes de las dos ruedas, el Molinillo. Cruce de carreteras, cercano al Parque Natural de Cabañeros, fecha idónea (finales de septiembre – principios de octubre) para contemplar la berrea. Llegamos al bar el Molinillo, ¡Madre mía! Si no tenemos sitio para aparcar, multitud de motos de todo tipo hacen su descanso y grupos de moteros de los más variopintos devuelven el saludo a nuestro paso. Buen ambiente entre gente que ni conoces, pero somos un par de ruteros más entre todos ellos. La pena es que toca regresar a casa, y con un hasta luego, empezamos añadir kilómetros a nuestras monturas, con las ganas de volver a disfrutar pronto de nuestro mega.
Para identificar tus comentarios regístrate o accede si ya eres usuario.