Arrecife 125 La Puebla de Montalbán OSBORNE río Tajo Solaz  
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1. Introducción
Salida conjunta del MC Toledo con los amigos del MMMadrid hacia Malpica de Tajo.
Después de unos días estupendos de Sol, ideales para la salida en moto, el fin de semana que nos proponemos darnos una vuelta, pronostican abundante lluvia. Algunos la idea de agua les produce algo de alergia, el solo pensarlo les hace reconsiderar la idea de salir, por lo que Pedro y Teresa son los únicos que se quedan en casa, el resto, las ganas son más fuertes que el posible mal tiempo El despertador suena temprano a pesar de que hemos quedado tarde, sobre las 10:30 con los compañeros del MMMadrid, porque eso de madrugar ¡no lo llevamos bien ehhh!. Pero antes toca poner presentable a la mega, que desde hace un mes espera impaciente salir del garaje.
En la gasolinera y sin haber quedado antes, nos vamos juntando Vicente, Jose Antonio y su mujer, y un servidor, para dar alimento a la máquina y un poquito de aire a las ruedas que de estar parada se nota que está baja de forma. Llegamos la pequeña comitiva a la Puerta Bisagra, Manuel, Vicente con su honda, la grata presencia de Jesús que hace tiempo que no le veíamos de ruta, y nuevas caras que poco a poco, se van animando a sacar sus monturas, contagiados por las crónicas de otras salidas. Un poco más tarde hace entrada el club de las tres emes, siempre es agradable volver a verlos, que cuando pueden y no se ponen pachuchos como esta vez Cacín que nos ha dejado por estar con 39 en cama, se apuntan a todas, sobre todo los incondicionales Sudáfrica, Carlos y Estrella, Darío y Silvia (enlatados pero con la buena excusa de espera un futuro motero o motera, pero que se parezca a la madre) Jesús y MªCarmen desde Guadalajara y un montón de gente, que al final formamos un total de 44 máquinas y 47 locos de las dos ruedas.
Emprendemos camino dirigidos por Vicente en su incansable Arrecife 125, que nos hace de guía, los primeros kilómetros bordeando la montaña por la parte del Valle nos muestra una vista preciosa del casco histórico de la urbe, que no nos deja indiferentes ni siquiera a los que llevamos unos cuantos años viviendo en esta ciudad, contemplando los encantos que esconde cada uno de sus rincones. Nos vamos alejando de Toledo, acompañando en su curso durante buen rato al río Tajo, dirección La Puebla de Montalbán, pasando por Carpio, hasta llegar a Malpica, donde su antiguo Castillo perfectamente conservado,protegido en unos de sus lados por el río, da la bienvenida al transeúnte que accede al encantador pueblecito por el moderno puente de hierro.
Un descanso es agradecido, siendo el momento idóneo para charlar unos con otros y conocer un poco más a las nuevas caras, mientras algunos ya el apetito le hace mella, y buen bocadillo de lomo entona cualquier cuerpo. Reemprendimos camino para después de una decena de kilómetros por carreteras sinuosas atravesando un manto uniforme de altas parras que nos lleva hasta la entrada de las Bodegas de Osborne en Malpica de Tajo. A la entrada de ellas, el guarda toma nota de las matrículas de los vehículos, pero visto, lo visto, nos ha dejado por imposible, y le ha sido más fácil contar motos. Nos recibe muy amablemente la azafata mientras nos organiza un poco a toda la prole. Lo tienen todo muy bien preparado, primeramente en la sala de proyecciones un video explicativo nos informa sobre como se creo Osborne, como está repartido por la geografía peninsular y que tipo de vino se fabrica. Posteriormente un corto viaje en tren visitando los viñedos, claro que recorrer la extensión equivalente a más de 1000 campos de fútbol requeriría demasiado tiempo.
Continuamos la visita, ahora por dentro de la bodega, la azafata nos explica los tipos de uva y el tipo de caldo que se obtiene de cada una, el proceso de fabricación, para concluir con una degustación de vino de Solaz junto a unas tapas de Pateé de Jabugo. La visita finaliza en la tienda, para el que desee seguir degustando un estupendo vino en casa, haga acopio de alguna botella. Terminada la visita una parte de la comitiva se despide para regresar a casa, el resto nos agrupamos para el deseado a estas horas almuerzo, que con las tapitas hemos despertado el estómago y ya empieza hacerse notar el rugido interior. Nos dirigimos hacia Torrijos, tras perdernos por el laberinto de nuevas carreteras conseguimos encontrar el restaurante que nos ha aconsejado Mely y Gregorio, reservándonos Cacín sitio para todos. Cinco primeros y cinco segundos para elegir, la comida muy buena, el café a parte y todo por cerca de 19 euros. Es el momento de relajarnos, disfrutar de los compañeros y de lo que nunca falta, buenas risas y buena compañía. Dejando organizada para la primavera, nuevas rutas para descubrir. Hacia las cinco con un buen sabor de boca en el cuerpo, tras pasar un día fenomenal, y sin lluvia, organizamos el regreso, triste despedida entre los dos clubes, pero dentro un mes, nos vemos en otra ruta.
Agradecimientos a: Carlos, Maria, Fran y Paula Mc Toledo
1. Introducción
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