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YAMAHA MAJESTY 400 Y PEUGEOT SATELIS 400: BATALLA DE TITANES

Viva Scooter nº 014

ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos  Jordi Bonany  Fotos  Diego Sperani 

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  1. Majesty vs Satelis
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  3. Ficha Yamaha
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  5. Ficha Peugeot
  6. Valoración Peugeot
  7. Vídeos Yamaha Majesty 400

Cuentan las leyendas que los Titanes eran seres tan grandes y poderosos que consiguieron tomar por la fuerza el Monte del Olimpo, a pesar de los esfuerzos de Ares (dios de la guerra) por defenderlo. A raíz de ello, actualmente el adjetivo “titán” se aplica todo lo que es muy grande y fuerte, como lo son estos dos megascooters GT, poderosos especialmente frenando, colocándose como líderes no sólo de su categoría, sino de todos los scooters.

EN PARADO
A primera vista es muy difícil decidir cual de los dos es el más atractivo, ya que ambos tienen su personalidad bien diferenciada. Por un lado el nuevo Majesty es elegancia y está todo en su sitio. Sus líneas son fluidas y equilibradas, nada desentona. Todo es armonía. Por su parte, el Satelis es más atrevido, elegante también, pero más anguloso y con una personalidad más deportiva en sus formas. Ambos se ven grandes y cómodos para dos ocupantes, pero sus diferencias de estilo se detectan nada más echarles un primer vistazo. Observándolos vas descubriendo pequeños detalles que marcan la personalidad de cada uno, el gancho portabultos, el puente espacioso y la guantera en el manillar hablan a las claras del sentido práctico del Satelis. El tamaño del asiento, la longitud y altura del manillar y las dimensiones de la cúpula muestran la orientación hacia la comodidad del Majesty. Ambos están bien calzados, con una ligera ventaja hacia el Satelis, porqué éste monta llantas de 14” en ambos ejes, contra las 14” delantera y 13” trasera del mega japonés. Esta llanta con un diámetro un poco menor propicia un maletero más espacioso. En lo referente al cuadro de instrumentos volvemos a encontrar un empate técnico, ya que a las tres esferas del modelo francés (la del centro con un display digital de considerable tamaño), el Majesty ofrece dos y un display digital entre ellas de un tamaño parecido al de su rival. Ambos ofrecen básicamente la misma información. En el tema de los retrovisores vuelven a estar de acuerdo y los dos los sitúan en el manillar, perfectos para caracolear entre coches pero no tanto en carretera, pues debes desviar mucho la vista del frente para consultarlos. En este apartado, el Peugeot se lleva la palma ya que sus retrovisores, además de mayores, ofrecen una visión trasera superior.

EN MARCHA
Bajar las motos del caballete central es fácil. Subirlas, también. Sus caballetes laterales son estables y seguros dejando las motos con una inclinación correcta, bien apoyados. En este caso el nuevo Majesty supera al Satelis gracias al freno de mano, siempre recomendable de usar cuando apoyamos el mega en el caballete lateral. Como curiosidades (cada moto tiene las suyas) los intermitentes del scooter francés tiene un ligero sonido electrónico y, en los dos, algo maravilloso, que nos permitirá cuidar la batería todo el año: cuando ponemos en marcha ambas motos, hasta que el motor no ronronea, las luces “cortas” no se encienden. La postura encima del Majesty es de lujo, con espacio para todo. El manillar, muy amplio y cómodo, está un poco alejado de tu cuerpo y propicia una conducción relajada y turística, nada al ataque, muy de custom, a lo que contribuye la mayor longitud y menor altura del mega. Su ancho manillar transmite mucha seguridad y ayuda lo suyo a maniobrar el mega a baja velocidad o en parado con los dos pies firmemente apoyados en el suelo. Por su parte, el Satelis es también muy cómodo, un poco más alto de asiento, pero éste es más estrecho en la zona de las piernas (no alberga un integral debajo de las posaderas del piloto, sino que concentra los dos debajo del pasajero. Esto permite un asiento de piloto bien entallado pero deja muy alto al pasajero) y se llega al suelo igual de bien en ambos. De todos modos existe menos espacio para tus posaderas y el manillar está más cerca de tu abdomen, lo que propicia una postura más al ataque, más agresiva que la del Majesty, a lo que contribuyen también su menor longitud y mayor altura general, que le otorgan una conducción más de moto. Llave en el contacto, los cuadros se iluminan, e inmediatamente las agujas del cuentarrevoluciones (por cierto sin zona roja en el Peugeot) y del velocímetro inician un rápido viaje de ida y vuelta y los megas se autochequean. Todo en orden. A la más mínima insinuación sobre el botón del arranque tenemos estas maravillas de la ingeniería que son sus motores ronroneando entre nuestras piernas, con los escapes muy bien silenciados (tal vez demasiado largo el del Majesty) y sus motores, al ralentí, no vibran nada. Costaría mucho decidir cual de los dos es más suave y meloso al ralentí.

EN CIUDAD
La salida del nuevo Yamaha Majesty 400 es contundente, suave pero continua y agradable. Tira y empuja como se espera de una máquina de su categoría. Las vibraciones existen pero no molestan en absoluto, se nota que el embrague está puesto a punto de una forma equilibrada. La arrancada del Satelis 400 es suave, hasta un poco sosa. No tiene mucha garra, la moto se mueve de forma pausada durante los primeros metros con unas vibraciones más que notables, pero cuando el scooter ya rueda, las vibraciones desaparecen y la energía de este propulsor va apareciendo de forma paulatina, entregando su potencia de forma más contundente. Circulando por la urbe el Majesty se nota cómodo pero no ágil. No llega a ser tan pesado como un X-Citing 500, pero tampoco tan ágil como en X-Evo 400, por poner ejemplos de la competencia). Maniobra bien a baja velocidad pero es gracias a la poca altura de su asiento y a la gran palanca que ejerce su amplio manillar. La postura de conducción es muy cómoda, su asiento es duro y ancho al colocar los pies en la plataforma. La postura de moto (los pies a la altura de las nalgas) es incómoda, pues coincide con un estrechamiento de la plataforma para que puedas bajar los pies al suelo con seguridad, lo dicho, postura “cruiser” para el Yamaha. En ciudad, el Satelis se siente muy ligero y esto es bueno para maniobrar a baja velocidad, pero puede llegar a ser peligroso ya que su peso real siempre está ahí esperando a que bajes la guardia. En realidad pesan casi exactamente lo mismo los dos pero se nota más ágil que el Majesty. La postura de conducción es más polivalente que la de su rival de hoy, pues va desde la muy relajada típica de una custom con las piernas adelantadas, (no tanto como en el Majesty) hasta la más convencional de una naked de media cilindrada, lo cual permite una conducción agresiva por ciudad gracias a su agilidad y sobre todo a su inmejorable frenada que ante cualquier imprevisto reacciona de forma contundente y súper fiable con el ABS y la ayuda a la frenada PBS (un servofreno exclusivo de Peugeot en el mercado de los scooters). Hablando de seguridad también hay que comentar una característica propia del Satelis 400 en el tema de las luces. Y es que cuando pones las largas este mega GT suma luces, no sustituye; es decir, con las cortas llevas un faro encendido, pero con las largas se encienden los dos. Vamos... que se hace de día de golpe. A esto, el Majesty responde con la utilización continua de los dos faros, tanto en cortas como en largas, esto en cuanto a luces, en lo referente a frenos la versión que probamos equipa así mismo frenada ABS, y muy efectiva por cierto. Lo dicho, unos Titanes en seguridad, uno de los factores más importantes a la hora de evaluar una motocicleta.

LA CAPACIDAD DE CARGA
Como buenos GT, los dos gozan de una gran capacidad de carga. El Majesty tiene un cofre enorme debajo del asiento que alberga dos integrales o dos mochilas pequeñas con la ropa del fin de semana, y algo más sin problemas, pero su distribución está más pensada para cargar cascos que para equipaje. El cofre del Satelis, siendo más pequeño, puede cargar objetos de mayor tamaño. Hablando del modelo galo, en este apartado, supera al japonés, porqué su hueco interior no sólo alberga también dos integrales, sino que además dispone de un robusto gancho en el retroescudo y un túnel central menos prominente, hecho que le permite transportar una mochila de mediano tamaño o un tercer integral entre las piernas. Ambos carecen de portapaquetes en su zaga, lo que limita de forma considerable su capacidad de carga.

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1 comentarios a "YAMAHA MAJESTY 400 Y PEUGEOT SATELIS 400: BATALLA DE TITANES":

  • bjborge dice (06 / 03 / 2008):

    Gracias a JORDI BONANY por este magnífico artículo y a Viva scooter, por tener la mejor pagina Web de scooter de toda la red. Con mucha diferencia.
    Gracias de nuevo.
    BJ

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