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Presentación Yamaha X-MAX 2010: más Max

Viva Scooter nº 033

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  1. Yamaha X-Max 2010
  2. Lo ha vuelto a hacer
  3. Ficha técnica

Entra en escena exquisito, tras varios meses de espera y mucha expectación, el nuevo X-Max –disponible en 125 y 250cc-, un scooter referente desde su aparición en 2005 que ahora T-Maxiza su carenado, mucho más deportivo, y encumbra su nivel de acabados. Todo aderezado con un chasis más rígido y una amplísima capacidad de carga. Tenemos más... más Max.

Yamaha X-MAX 2010En cuatro años el X-Max se ha convertido en uno de los modelos más conocidos y reconocidos del mercado. Siempre en lo más alto del ranking de ventas desde su aparición en 2005, X-Max ha sido sinónimo de elegancia, urbanismo y fiabilidad. Por eso en Yamaha han conseguido, no sólo no bajar el listón con el nuevo X-Max, sino lograr subirlo. Llega a los concesionarios el X-Max 2010, disponible en 125cc y 250cc, un scooter que ahora también es sinónimo de mucha deportividad, gracias a un carenado de nueva factura al que no se le escapa ni una brizna de personalidad.

Salto de calidad


A simple vista y sin tener a los dos modelos delante, parece que el nuevo X-Max no difiere estéticamente mucho del anterior. Algo genial. Es obvio que la gente de Yamaha no ha querido disminuir la personalidad fácilmente reconocible de la que siempre ha hecho gala este scooter. Sin embargo, las diferencias existen... ¡vaya si existen! El primer impacto visual es... ¡guau, qué deportividad, qué acabados! La nueva imagen del X-Max vive “entre exclamaciones” gracias al patente salto cualitativo ofrecido por los diseñadores de este modelo 2010 que descansa básicamente sobre tres aspectos renovados: su aumentada y exultante calidad de acabados, la deportividad de sus líneas manifiestamente TMaxizadas y la buena conjunción de materiales y gusto estético. Uno de los cambios más significativos se encuentra en el frontal: hasta ahora era un ‘dos piezas’ con el panel de instrumentos integrado en la tija –y por tanto, ambos se movían con los giros del manillar; en el nuevo X-Max la cubierta es de una sola pieza –al estilo de la T-Max-, es decir, ahora la instrumentación, al estar ‘encastrada’ en el frontal, permanece fija. Precisamente el tablero ha recibido una cura de sofisticación: viene completamente equipado con instrumentos digitales y analógicos con retroiluminación en rojo, que ahora incluyen, además del velocímetro, un gran cuentarrevoluciones –ambos albergados dentro de dos esferas de estilo automovilístico. El frontal queda presidido (de serie) por un parabrisas que, junto a los renovados paneles laterales y la zona trasera, con pilotos ahora más estilizados, otorgan a este scooter una apariencia dinámica, moderna y muy deportiva. Toda una exquisitez sobre ruedas.

Confort más que urbano


Yamaha X-MAX 2010Entre las soluciones a la orden del día en los trayectos urbanos, al nuevo X-Max no le falta ninguna: su asiento doble (cuya resistencia ha sido testada por los ingenieros en más de 150.000 ciclos de vida) presenta un sobresaliente acabado, con materiales de primera y cosidos bien cuidados, ofreciendo bastante espacio –aunque la zona del piloto es más estrecha que en modelo anterior- para ambos pasajeros; precisamente, una de las grandes armas del X-Max se encuentra bajo este asiento, donde hay espacio suficiente para guardar dos cascos integrales y algo más; y por último, también presenta en la parte interna del escudo, en torno al área de las rodillas, una ampliada guantera con cierre de seguridad que permite guardar y tener a mano los objetos personales. En definitiva, todo un compendio de recursos funcionales que convierte a este scooter en el “gran amigo del hombre” en los transportes diarios, tanto si son urbanos como extraurbanos. La casa de Iwata ofrece opcionalmente, además, un sinfín de accesorios –de los que puedes encontrar descripción y precios en el cuadro que adjuntamos en este mismo reportaje- como portaequipajes, varios tipos de pantallas, respaldo para el pasajero, protector de puños, toma de corriente o cubrepiernas (todos desarrollados por Yamaha a la par que el propio scooter) que le permitirán al usuario combinar su vehículo de la manera más útil y satisfactoria a sus necesidades. Tras las ansiadas y exhaustivas comprobaciones estáticas, los responsables de la casa de los diapasones en España habían preparado –para los periodistas presentes- una prueba dinámica de lo más entretenida. Llave de contacto y modelo color Gris Pizarra. Las primeras calles, glorietas y semáforos se encargan de inaugurar el apartado de sensaciones sobre la X-Max: se mueve ágil, la posición de conducción es cómoda, relajada y lo suficientemente protegida por el carenado y pantalla parabrisas (que ha crecido un poco respecto al modelo anterior); además, se llega fácilmente al suelo con los pies; la información y botones están bien ubicados; ¡ah!, se me olvidaba... y no pasa nada desapercibida.

Más tecnológico


Yamaha X-MAX 2010En las inmediaciones de la ciudad condal pudimos apreciar de primera mano el proceder de la nueva X-Max 250. Sobre la base del mismo motor que el modelo precedente (pero con una renovación de gran parte de los elementos, según fuentes de la propia casa) este nuevo monocilindro de cuatro tiempos y 20 CV de potencia máxima mantiene un comportamiento muy similar al anterior, eso sí, con una respuesta en las salidas manifiestamente más contundente. Las pruebas dinámicas tuvieron un escenario de graciosas curvas, donde pudimos descubrir en pocos kilómetros la solvencia de este propulsor de 250cc en los tramos extraurbanos y la estabilidad de su renovado y robusto bastidor, que permite gracias a su mayor rigidez una conducción más alegre y deportiva. Inscrita sobre horquillas telescópicas de gran recorrido y amortiguadores traseros dobles, con 4 posiciones ajustables, la nueva X-Max es capaz de absorber eficazmente las imperfecciones del asfalto, ofreciendo al piloto una gran estabilidad en el paso por curva y mucho aplomo en las rectas. Tanto el neumático delantero, de 15 pulgadas, como el trasero, de 14, tienen una gran adherencia y no se despegan de la carretera. Se percibe en su comportamiento general un gran equilibrio entre el peso y la potencia(9 kg por CV): las aceleraciones son enérgicas gracias a un par motor elevado (21 Nm a 6.000 rpm), el tacto es sedoso y progresivo y la velocidad punta permite un idóneo confort de marcha. En la primera parada técnica, todos coincidimos en que lo que más destaca es la gran estabilidad general del vehículo, que te acuna agradablemente enlazando curvas y te empuja sin titubeos. Tan sólo hemos percibido cierta debilidad en el freno delantero –seguramente motivado por tratarse de un modelo de prueba, recién estrenado y al que todavía le falta el kilometraje suficiente para que se ajusten sus elementos ciclísticos- en manos de un disco de dos pistones y 267 mm de diámetro. No así el trasero, muy eficaz y seguro, que también cuenta con disco, de 240 mm, y doble pistón. Asimismo, la refrigeración líquida maximiza la eficiencia y durabilidad, ya que optimiza el funcionamiento, mientras que la inyección de combustible ofrece una conducción de bajo consumo.

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