Un paseo por Sudamérica
De Bogotá (Colombia) a Lima (Perú) y vuelta, para un total de 6.500 km en Suzuki Burgman 100
Al principio tenía en mente recorrer todo el continente sudamericano con un scooter de 100 cc. Pero la brutal realidad se impuso a mis deseos, las exageradas distancias de este maravilloso continente me recomendaron abordarlo por partes, aquella pregunta de ¿Sabes como se come un elefante?...
La historia de este viaje, además de larga, ha dado muchas vueltas en mi cabeza, y, como consecuencia de ello, ha cambiado mucho, los itinerarios, los países, las ilusiones etc.
Cada vez que vuelvo de un viaje me conozco más a mi mismo. Al principio, organizando el viaje ante un mapa, mi imaginación vuela, quisiera recorrerlo todo, visitar cada rinconcito oculto al turista convencional (después de todo, recorrer Sudamérica en un scooter de 100 cc. es de todo menos de convencional), devorarlo todo, que cada día aporte sorpresas agradables, rincones insospechados, experiencias únicas y enriquecedoras, que cada instante vivido sea más interesante y muy diferente que el anterior.
Cuando chocamos con la realidad, ésta te zarandea, lo planeado se transmuta, tienes que adaptarte a la realidad, al tiempo, a las distancias, al frío, al calor, a la lluvia, a la rutina diaria. Hay días que te planteas… ¿Qué demonios hago yo aquí?, añoras tu mundo, tu realidad cotidiana, hechas de menos a los tuyos, etc.
Cuando regresas al hogar ya piensas en el próximo viaje, haces planes más atrevidos que en tu viaje anterior, tu imaginación se desborda, e incluso piensas en realizar el tantas veces aplazado viaje alrededor del mundo en scooter, pero no… serénate, una vuelta al mundo… no, pero una por muchos países… ¿por qué no?
Hay países que necesitan por si solos un “Monográfico”, me refiero en concreto a países como Brasil, Argentina, Chile, Canadá, China, Rusia, etc.
Al principio tenía en mente recorrer todo el continente sudamericano con un scooter de 100 cc. Pero la brutal realidad se impuso a mis deseos, las exageradas distancias de este maravilloso continente me recomendaron abordarlo por partes, aquella pregunta de ¿Sabes como se come un elefante?... pues poquito a poco y a trozos, es perfectamente aplicable a lo que os estoy contando.
Una vez decidido, volé hasta Bogotá, entré en un concesionario Suzuki, negocié la compra de un scooter con la condición de que me lo re-compraran (o retomaran como dicen por esas tierras). A cambio, perdería una cantidad estipulada entre el 30% o el 40% del valor de origen, a negociar según el estado de la moto en el momento de devolverla. El scooter escogido que me acompañaría a lo largo de los 6.500 km que realizaría por este maravilloso continente fue un Suzuki AN 100.
Unos tres día para arreglar la documentación, el contrato de compra-venta, el seguro y las cartas verdes correspondientes, los permisos de las aduanas que debía atravesar, etc.
Artículo completo en Viva Scooter 37
{phocagallery view=category|categoryid=32|limitstart=0|limitcount=0}
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
Search
Novedades 2011
Most Popular Tags
Debates
- Hombre, decir que tienen el mismo espacio para el ...
- A mi me ocurrió lo mismo con majesty, Yamaha hizo ...
- Tengo una Yamaha Majestic de 125 y en cinco años s...
- La moto parecer ir muy bien, pero he comprado hace...
- ESTOY PENSANDO EN COMPRAR UNA SCOOPY DEL 89, ES UN...






- 