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SYM ORBIT 125: URBANITA COQUETO
Orbit 125 SCOOTER Sym SYM Orbit 125  
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1. SYM Orbit 1252. Ficha técnica3. Valoración
Este Orbit 125 cc es la nueva propuesta de SYM al competido segmento de los scooters conducibles con carnet B y orientados a los cada vez más habitantes de las grandes urbes. En este caso, una motocicleta coqueta, de reducidas dimensiones e imagen atractiva y joven, y a un precio (1.399€) que, por sí solo, ya la convierte en una opción interesante. Veamos si es una buena arma para desafiar la jungla del asfalto…
SYM lleva ya más de diez años exportando scooters diseñados y fabricados en China, y en este Orbit se puede apreciar la experiencia de la marca en el sector, ya que combina los tres elementos claves de la fórmula del éxito de un scooter urbano: practicidad, precio e imagen. Se trata de un scooter de rueda pequeña, aunque, al primer vistazo, no se aprecia gran diferencia con sus hermanas de rueda grande. Sin embargo, una vez en marcha, gracias al reducido tamaño de sus ruedas, y a sus dimensiones, se revela como un auténtico ratón de ciudad: es ágil y ligero, y rápido de reacciones... condiciones idóneas para desenvolverse como pez en el agua en el cada vez más saturado tráfico urbano. La marca china ha tenido muy en cuenta para qué uso creaba este scooter (en grandes urbes, los chinos no tienen nada que envidiar a nadie), y ha creado una moto muy estrecha, capaz de colarse por cualquier hueco. En este sentido, ni intermitentes ni retrovisores suponen un hándicap, sino todo lo contrario: los espejos apenas sobresalen, y los indicadores laterales quedan perfectamente integrados, bajo el manillar los delanteros, y junto al soporte de la matrícula los traseros.
SEDUCTOR
El diseño del Orbit es uno de sus puntos fuertes, con líneas suaves, de aspecto moderno y un cierto toque juvenil, dado en parte por la dualidad cromática, ya que abunda bastante plástico negro, y contrasta con el color de la moto (en el caso de nuestra unidad de pruebas, blanco), a no ser que sea negra, claro... En la parte frontal lleva una pequeña pantalla, tan pequeña que su utilidad es más estética que otra cosa, pero que contribuye, a la imagen amable del Orbit. El cuadro de mandos es sobrio, pero funcional: tiene lo imprescindible (velocímetro, cuentakilómetros, chivatos de intermitentes y luz, e indicador del nivel de gasolina), y se agradece que la apertura del sillín se hace desde el contacto, sin tener que usar otra cerradura. Además de cómodo, es una buena solución para despistados: ¿Quién no se ha dejado nunca las llaves de la moto en la cerradura del sillín? Confieso que, a un servidor, le ha ocurrido en más de una ocasión... No dispone de guantera, pero sí de gancho para bolsas en la parte interior del frontal, tampoco hay apenas sito para carga en el suelo, pero dispone de un espacio considerable debajo del asiento, donde cabe un casco pequeño, y un soporte posterior. Otro detalle a valorar en cuanto a equipamiento es un interruptor para desconectar el motor que es encuentra escondido debajo del asiento. Aunque quizá no sea muy indicado para uso diario, porque hay que abrir el asiento cada vez que se quiere activar o desactivar, sí que es una buena opción en caso de tener que dejar la moto estacionada por un periodo largo de tiempo. En seguridad, toda precaución es poca, ¿no? También lleva doble soporte: caballete y pata de cabra, que cada conductor pueda elegir su opción preferida. El asiento es cómodo, tanto para el conductor como para el pasajero, aunque no queda un poco pequeño si uno de los dos lleva mochila. No dispone de estriberas para el acompañante, que debe apoyar sus pies en la plataforma inferior.
RECORRIENDO LA CIUDAD
El encendido, cómo no, es eléctrico, pero este SYM dispone también de una palanca de arranque la vieja usanza, una opción que ya no incorporan muchas motocicletas hoy en día, y que resulta muy útil si falla la electrónica. Una vez en marcha, su comportamiento en ciudad es ágil y suave, lo que la convierte en una compañera perfecta para callejear por la urbe, hábitat para el que ha sido creada. El motor es discreto en cuanto a sonoridad (apenas hace ruido, cosa que se agradece) y se defiende perfectamente tanto en arrancada (enseguida se pone a 80 km/h, ¡cuidado con las multas!) como en recuperaciones, lo que contribuye a la agilidad del conjunto, y los frenos (disco de 190mm delante, tambor de 130mm detrás) actúan con aplomo y precisión, mostrándose fiables en todo momento. El Orbit es una buena arma para lidiar con los atascos, y, si el tráfico es fluido, conducirla por las calles es un placer, ya que su comportamiento en ciudad es intachable; rápido, práctico y, además, silencioso. Fuera del entorno urbano, el Orbit cumple gracias a su propulsor de 125cc, que llega sin problemas a los 100km/h, aunque requiere una conducción a ritmo de paseo. El llevar ruedas pequeñas la convierte en menos estable que sus hermanas de rueda grande, y los neumáticos Cheng Shin tampoco son un prodigio de agarre. Así que, si la carretera serpentea, hay que tomárselo con calma, porque para “plegar” ya están otro tipo de motocicletas, como las supermotard o las supersport. En condiciones de lluvia, el ‘grip’ es escaso, y hay que ir con cuidado para evitar un resbalón, Cuando la calzada se empina, los 12cv que da el motor SYM se quedan algo cortos, y, a más de 80 km/h, aparecen vibraciones. Con todo, y teniendo en cuenta el carácter evidentemente urbano de esta moto, se defiende razonablemente en trayectos interurbanos. En vías rápidas, donde la falta de protección aerodinámica, las vibraciones y las limitaciones del motor de 125cc, que no pasa de 110º km/h, se acusan bastante… como es de esperar; ya que, obviamente, un scooter de esta cilindrada no es una moto pensada para usar en autopista.
Agradecimientos a Paula F. Baldi
1. SYM Orbit 1252. Ficha técnica3. Valoración
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